La Justicia Federal usó $350 mil del narcotráfico para comprar mercadería para un comedor

La Justicia Federal usó $350 mil del narcotráfico para comprar mercadería para un comedor

Incluso algo tan oscuro, nocivo y malicioso como la droga puede ser transformado en todo lo opuesto y, con ello, hacer algo que vale más que cualquier joya: sacarle una sonrisa a una criatura, que muchas veces no tiene ni qué comer. La Justicia Federal de Villa Mercedes da muestra de ello desde hace casi un año, cuando empezó con la iniciativa de utilizar el dinero secuestrado en los allanamientos por narcotráfico para donarlo a instituciones y organizaciones de bien público. Volvió a hacerlo este miércoles al emplear 350 mil pesos incautados en los procedimientos policiales para comprar alimentos para el comedor comunitario “Pies descalzos” del populoso barrio Güemes.

La entrega de mercadería fue en el ingreso de la sede que el Juzgado Federal tiene en Mitre 559. La encargada del comedor que concurrió a las oficinas, para recoger las cajas y cajas de productos, no tuvo más que palabras de agradecimiento, pues ya es la segunda vez que reciben una donación tan fuerte de parte del juzgado y la fiscalía federal. “Muy agradecida con el señor Nacul, porque son los niños los que aprovechan todo esto”, expresó.

Dijo que alrededor de 100 personas asisten a “Pies descalzos”, de las cuales unas 70 son chicos. “Los nenes desayudan y se quedan a esperar el almuerzo los sábados y los miércoles tienen una merienda y roperito comunitario”, comentó la mujer, después de remarcar que todo lo donado por la Justicia Federal les hacía falta.

El juez federal Juan Carlos Nacul contó que todos los alimentos fueron comprados en supermercados mayoristas. aprovechando, además, la canasta básica de 15 productos que acordó la Municipalidad con algunos comercios de la ciudad. “Esto no es más que devolverle a la sociedad y restaurar algo del daño que hace la droga, que se infiltra en las instituciones, compra voluntades de funcionarios y mata, en definitiva,  mata”, recalcó.

El magistrado participa activamente en todo este proceso de «transformación del mal en bien». No solo legitima las donaciones con su presencia y firma sino que también va, en persona, hasta los locales mayoristas en busca de los mejores precios. Y, como si fuera poco, se forma en la fila con los changos colmados de mercadería, como cualquier otro cliente. “No quiero ver más chicos, niños y adolescentes que se suicidan por abstinencia o mueren por sobredosis”, enfatizó Nacul y destacó, una vez más, que es objetivo de su juzgado algo que es menester en la sociedad: “luchar a brazo partido contra el flagelo de la droga”.

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