La mañana de este lunes los bomberos voluntarios de “El Fortín” fueron claves en el rescate de un gatito que se había subido a la copa de un árbol y, desde hacía horas, no lograba descender por sus propios medios. La escena que, cada tanto se repite en Villa Mercedes, se dio en pleno centro de la ciudad, en la entrada de la Casa de la Cultura. Si bien los socorristas consiguieron bajar al animalito, un grupo de proteccionistas encendió la polémica al hacer un llamado de atención por la manera en que fue bajado el felino, es decir, con la potencia del agua de unos manguerazos.
El gato se había trepado a un árbol ubicado a la altura de Urquiza 33, entre calles Pedernera y Balcarce. Tras horas de estar atrapado en la altura y el pedido de ayuda de vecinos y agrupaciones protectoras, los bomberos se allegaron para rescatar al felino.
A diferencia de tantas otras veces cuando intervinieron en procedimientos similares, los socorristas recurrieron a una técnica que generó preocupación entre los amantes de los animales. Apuntaron con una manguera al gato y dispararon para que la presión del agua hiciera que se desprendiera de la rama en la que estaba parado. Mientras otro bombero esperaba abajo con una lona para contenerlo y evitar que se golpeara contra el suelo en la caída.
Desde el sector proteccionista aclararon que no intentan criticar “la loable labor que desempeñan los bomberos a diario”, pero sí les pidieron que revisen la forma de proceder a la hora de rescatar animales para no resulten heridos.
