Fernando Andrés Alcaje, el comerciante que atacó salvajemente a Miguel “Copito” Ocampos, ya está formalmente notificado de los delitos que le imputa la fiscalía y también de las pruebas que existen en su contra. A diferencia de otros casos penales, prácticamente toda la comunidad, conoce de primera mano cada uno de los elementos que componen esa evidencia, pues la paliza que le dio al periodista de FM Latina y sus momentos posteriores quedaron registrados en numerosos videos. El fiscal instructor Maximiliano Bazla Cassina y su adjunta Cecilia Framini, si bien aclararon que cabe la posibilidad de que la calificación de uno de los delitos se agrave, dependiendo de lo que informe un médico que revisó al reportero, ya adelantaron que solicitarán la medida más gravosa en este punto del proceso: la prisión preventiva. Pero para saber si su situación penal se complicará y si su destino inmediato será el Servicio Penitenciario de San Luis, el dueño de una conocida cerrajería de Villa Mercedes deberá esperar hasta el miércoles, en el calabozo de una comisaría.
La jueza de Garantías 3, Natalia Pereyra Cardini, tiene previsto dictar su resolución el miércoles, alrededor de las 10, cuando venza la prórroga del arresto de cuatro días que requirió Germán Anabitarte, el defensor de Alcaje. El abogado, además, intercedió para que su cliente reciba asistencia médica porque, según él, el consumo problemático de sustancias le ha dejado secuelas psicológicas y psiquiátricas que necesitan ser atendidas.
Bazla Cassina desmenuzó que, de acuerdo a la revisión que hizo la médica forense Sandra Miatello, Ocampos sufrió múltiples golpes en el costado derecho del rostro, ubicados en la frente, la zona del párpado y una ceja, y escoriaciones delante de una oreja y el labio inferior.
Pero eso no es todo, sino que la médica policial, Sonia Palloni, constató que las personas que socorrieron al reportero de FM Latina, en el intento de separar a Alcaje de la víctima, también fueron atacadas. El fiscal detalló que el periodista Daniel Rodríguez resultó golpeado en el antebrazo, ante un manotazo del imputado que le hizo caer su teléfono celular, y su hija, Mayra Rodríguez, presenta otros traumatismos “en el miembro superior derecho y en el tobillo izquierdo”.
A todo eso, Anabitarte agregó que su defendido también fue agredido. Dijo que el periodista Rodríguez en lugar “de frenar la pelea” fue “en búsqueda de Alcaje”, como invitándolo a irse a las manos, y así “lo pegó en su ojo derecho y le dañó los lentes”.
El fiscal instructor dijo que, de manera provisoria, le formulará cargos por los delitos de”lesiones leves”, “amenazas” y “daños”. Sin embargo, aclaró que la calificación de heridas “leves” puede cambiar el lunes, cuando el oftalmólogo que asiste a “Copito” remita un informe que dé cuenta de la gravedad de sus traumatismos. “Queremos saber si el golpe le traerá consecuencias, para determinar si quedará comprendida como lesión de riesgo o no”, explicó Bazla Cassina.
Lo cierto es que un oculista ya examinó al notero de FM Latina y le adelantó el diagnóstico. Precisó que tiene “un desprendimiento de retina”.
La fiscalía, en tanto, repasó que hay vasta evidencia fílmica que complica a Alcaje, además, de los testimonios de algunos policías que lo identificaron a la perfección porque lo conocen por ser el dueño de la cerrajería. Y subrayó que cuentan con un par de videos en los que “se puede observar claramente cuando agrede a Copito”.
Lo convocaron para realizar un reportaje y fue atacado a trompadas
La noche del jueves Ocampos se encontraba en el asiento del conductor de la furgoneta de FM Latina, en el exterior de una estación de servicio Shell, cuando el cerrajero se le acercó. El reportero había ido hasta ahí convocado por una agrupación motoquera, que quería que le realizaran una entrevista por una joven que habría sido estafada en la compra de una moto.
Uno de los miembros de ese grupo es justamente el ahora detenido. Cuando el propietario de la cerrajería advirtió que “Copito” estaba en la Shell no lo dudó y, como si fuera cuestión de vida o muerte, se fue encima.
El comunicador estaba en el asiento del conductor y el cinturón de seguridad puesto. Antes de que pudiera reaccionar, para quitarse el protector que lo sujetaba a la butaca y así poder escapar, el otro hombre abrió la puerta y lo tomó con sus manos. Ocampo, alguien que no conoce la violencia, no atinó a darle una cachetada ni por reflejo. El otro, en cambio, no paraba de lanzarle trompadas.
Rodríguez, quien también había ido a cubrir el reportaje a los motoqueros, alcanzó a ver lo que pasaba e intervino en defensa de su colega. Alcaje ya tenía medio cuerpo dentro del furgón cuando el otro reportero consiguió retirarlo. Con los puños todavía manchados con la sangre del querido periodista, le aseguraba: “Te voy a matar”.
