El jueves la justicia conoció de boca de Diego Emanuel Torres todo lo que, según él, supo sobre el complejo Molino Fénix cuando estuvo bajo la turbulenta administración de la exdiputada Anabela Lucero, su pareja el diputado Joaquín Beltrán y otros ex funcionarios albertistas. Una vez dicho lo que sabía sobre el manejo y destino del mobiliario y los fondos públicos del emblemático lugar de Villa Mercedes, durante el último gobierno de Alberto Rodríguez Saá, se vio obligado a revelar algo más que habría sucedido el mismo día que la exlegisladora y los exfuncionarios Exequiel Scarel y Enzo Lucero fueron imputados nuevamente por otro combo de delitos vinculados al Molino y enviados a la cárcel. Contó que Virginia Lucero, la hermana de Anabela, pensando que él había declarado en contra del resto de los acusados, le envió una andanada de mensajes de WhatsApp. Según denunció este viernes en la fiscalía, en esas comunicaciones se hartó de insultarlo y hasta lo amenazó.
Torres, quien debe cumplir dos meses de prisión domiciliaria, reveló la existencia de tales amenazas el jueves, cuando declaró, primero, ante los fiscales José Olguín y Marcelo Palacios Fernández y, luego, ratificó todo ante el juez Ortiz, en un audiencia pública registrada por varios medios de comunicación. La mañana de este viernes, cumpliendo lo que había prometido, se presentó con su abogado, Germán Anabitarte, en la Unidad de Abordaje Fiscal y denunció, de manera formal, a Virginia Lucero.
Dejó a disposición del Ministerio Público Fiscal (MPF) todos los mensajes que le habría mandado la hermana de la dirigente política y solicitó, por medio de su defensor, la imposición de una restricción que le impida a la mujer acercársele y contactarlo por cualquier medio. Anabitarte aclaró, de todas formas, que aunque la denuncia está hecha todavía no saben en qué fiscalía recaerá, pero corresponderá a aquella que estuvo de turno el 24 de agosto, que fue el día que habría recibido las amenazas.
Según reveló el único de los imputados de la causa Molino Fénix que cumple prisión domiciliaria, 40 o 50 minutos después de que el juez de Garantías les dictara el encarcelamiento preventivo a la exdiputada, Scarel y Lucero, recibió algunos mensajes de parte de Virginia. Le decían “cabrón”, “hijo de p…” y “la vida te va a devolver lo que hiciste, sor…”, entre otros insultos.
Una de las hipótesis es que, al ver que zafó de ir preso y conservó su libertad en ese momento, la mujer asumió que el acusado que se llama como el cantante de “Color esperanza” había hablado o declarado algo en contra del resto.
En ese entonces, Torres no se quedó callado, sino que les comentó sobre los mensajes a sus anteriores representantes, las defensoras oficiales Silvia Morán y Ximena Bertoli. Una vez que las letradas supieron eso se lo comunicaron a la defensa de Scarel y Enzo Lucero. Todo eso catapultó que, luego, la hermana de Anabela fuera citada a la defensoría, pues Scarel y Lucero se habrían contactado con ella para cuestionarle por qué había mandado esos mensajes. El mismo día que debía presentarse en tribunales le habría enviado otro mensaje de WhatsApp a Torres, retractándose de todo lo dicho antes.
