Con el reciente intento de robo o usurpación de unos delincuentes en la casa de la conocida locutora Edith “Titi” Otazú, en Villa Mercedes volvió a circular la versión de que la vivienda de la entrañable comunicadora corre un constante peligro de derrumbe debido a un supuesto abandono que precipitò su deterioro. Pues no, eso no es así, desmintió de manera rotunda la familia Otazú. Aclararon que, si bien es cierto que la propiedad necesita mantenimiento como cualquier otro inmueble, lejos está de venirse abajo literalmente, como tanto difundieron otras personas en las redes sociales en los últimos meses.
Tras la muerte de la locutora en junio de 2021, uno de sus hijos, el abogado Emmanuel Correa Otazú, continuó viviendo en la casa situada en Juan W. Gez 85. En el domicilio, además, funcionaba su estudio jurídico. Pero el lugar quedó deshabitado justamente a fines de agosto del año pasado y, desde entonces, alguien instaló la afirmación sobre su inminente derrumbe.
La familia recordó que hasta un conocido abogado penalista se hizo eco de esa versión. Cuando, en realidad, ningún arquitecto u otro experto en construcción ha evaluado el inmueble y sacado esa conclusión tan dramática que tanto asevera el letrado, remarcaron.
“La casa necesita cuidados y un montón de repaciones, sí. Pero de esas tareas de mantenimiento a que ‘se va a derrumbar’ hay un mundo; es como ir de un blanco a un negro”, expresó uno de los familiares y recalcó que semejante afirmación sobre la latente caída de la vivienda no es más que algo “pintado ficticiamente por las redes sociales”.
Los parientes y amigos de la “Titi”, además, recordaron que la vivienda se encuentra monitoreada las 24 horas por cámaras de seguridad internas y externas, aparte de los aparatos de videovigilancia de los vecinos que también captan su frente y su vereda.
