Este jueves 24 de septiembre fue un día cargado de celebración para la comunidad católica de Villa Mercedes. Empezó desde muy temprano, con una misa matutina y el rezo del rosario, se prolongó durante toda la tarde y no terminó sino hasta bien entrada la noche con los festejos en honor a la Patrona de la ciudad, Nuestra Señora de la Merced.
Luego de nueve días intensos, repletos de actividades religiosas (que incluyeron desde un recorrido por las calles de la zona céntrica con la imagen de la Virgen para bendecir a su paso a los comerciantes, hecha el sábado, hasta la bendición desde el cielo realizada el miércoles, cuando la imagen sobrevoló la ciudad en una avioneta), los festejos en su honor culminaron este jueves con la santa misa, la rendición de honores y la tradicional procesión, todo presidido por el obispo, Monseñor Gabriel Barba, en compañía del párroco David Picca.

La fiesta central empezó a las 17. Como todos los años, la misa fue celebrada en un escenario montado en la puerta de la Iglesia Matriz, frente a la plaza Pedernera. Movilizados por la fe y devoción pura, decenas de vecinos, incluidos el intendente Maximiliano Frontera, algunos funcionarios provinciales, municipales y legisladores, se acercaron a saludar y a homenajear a la Virgen, para luego incorporarse a la procesión por las calles del centro. No faltó ni la banda de la V Brigada, ni mucho menos la agrupación gauchesca que siempre se ocupa de llevar en andas la imagen de la Patrona.
Durante el recorrido visitaron el monumento a Madre Cabrini. Una vez allí, el intendente entregó una ofrenda floral para conmemorar los 125 años de su llegada a Villa Mercedes.



