Gonzalo Martín Suárez, detenido por embestir con su auto a Cristian Gil, pidió hablar este miércoles, en la audiencia en la que lo imputaron por el accidente por el que se ganó el cólera de toda Villa Mercedes. Las pocas palabras que dijo se las dedicó todas a la familia de la víctima y confirmó con ellas que, en efecto, él fue quien chocó al motociclista y, en lugar de ayudarlo, se dio a la fuga. Volteó su cabeza hacia atrás y miró fijo a Sergio, el padre del joven que pelea por recuperarse en terapia intensiva.
—Les pido disculpas por lo que sucedió. Me encantaría volver el tiempo atrás, pero tuvo mucho miedo. Tuve mucho miedo. Esa es la realidad —les aseguró.
—Tomaste? —le preguntó Sergio.
—No, no tomé —le respondió sin quitarle la mirada.
El hombre de 33 años continuará en el calabozo de una comisaría de la ciudad, en primera instancia, hasta el viernes por pedido de su abogado, Gastón Yllera. El letrado solicitó ese tiempo de prórroga del arresto para tener posibilidad de acceder al expediente, revisar con detenimiento las pruebas en contra de su cliente y, a partir de eso, elaborar una estrategia de defensa.
La evidencia, que hasta ahora incorporó el Ministerio Público Fiscal (MPF), es vasta, gráfica y valen más que 10 declaraciones. El fiscal instructor 1, Maximiliano Bazla Cassina, informó que cuentan con más de seis videos, captados por diversas cámaras de seguridad, que registraron el siniestro desde distintos ángulos.
Señaló, además, que el coche de Suárez tiene considerables golpes en su parte delantera y le faltaban algunas piezas plásticas que coinciden con los restos que quedaron desparramados en el lugar del impacto.
Contó que la colisión ocurrió el domingo, a las 7:37. Repasó que el sospechoso circulaba en un Peugeot 2008, color gris, de sur a norte, por calle Pueyrredón, y Gil lo hacía en una moto, marca Yamaha 125, por Chacabuco.
Cuando ambos rodados cruzaron sus caminos en Chacabuco y Pueyrredón, el auto chocó de lleno contra la motocicleta. «El conductor del automóvil no frenó, impactó con el frente del coche contra el costado izquierdo de la moto, continuó con la misma velocidad y se dio a la fuga», relató. A todo eso, aún con Gil tendido sobre una vereda y minado de golpes, ni siquiera por un instante se detuvo para auxiliarlo.
La motociclista de 22 años sufrió traumatismos de consideración en la cabeza y la zona del tórax y continúa en estado “reservado”. No obstabte, para la fiscalía, las heridas calificarían, de momento, como «lesiones graves», en un accidente de tránsito agravado “por darse a la fuga y no socorrer a la víctima”,
El funcionario del MPF agregó que el conductor del Peugeot incumplió normativas viales, tal como la ordenanza municipal que establece a la calle Chacabuco como una vía de gran transito, por la que Suárez tenía la obligación de frenar, y remarcó que en la intersección del choque, quien tenía prioridad de paso, era el motociclista.
