Cansado de pedir comida, entró a robar a una vivienda y la dueña de casa le hizo frente

Cansado de pedir comida, entró a robar a una vivienda y la dueña de casa le hizo frente

La mañana de este miércoles, los policías de la Comisaría 9° de Villa Mercedes detuvieron a Nahuel Lucero. Las averiguaciones les indican que el hombre sería el delincuente que protagonizó un robo que, gracias a un video que circuló en las redes sociales, se volvió viral. Todo les señalaría que, noches atrás, después de tocar las puertas de varios domicilios para pedirles, con una actitud un tanto agresiva, comida a sus vecinos, ingresó a una vivienda con claras intenciones de hurto. Pero, en plena faena, fue sorprendido por el dueño de casa, quien lo enfrentó y, seguidamente, se le sumó la hija de él. La mujer logró correrlo y hasta lo persiguió varias cuadras cuando escapó a la carrera.

Lo ubicaron en un domicilio de calle Italia, en el barrio Villa Celestina. Además de la aprehensión, los efectivos allanaron el lugar y secuestraron “varios elementos” que podrían tener relación con el robo frustrado.

Según le comentó una fuente a FM Latina, antes del intento de hurto, Lucero había pasado por varias viviendas de la zona. Los vecinos dijeron que les pidió comida y no lo hizo con el mejor ánimo, sino que lo notaron un tanto agresivo.

En un determinado momento, como no conseguía lo que pretendía, dejó de lado los pocos modales que le quedaban y decidió ingresar por la fuerza a una casa y sustraer de ahí lo que se le antojara. Eligió, al pasar, un domicilio de Lisandro de la Torre 324.

Alrededor de las 21:30 entró allí. La primera en notarlo fue María, la dueña de casa. La mujer oyó ruidos en una ventana del frente y, sin titubeos, se dirigió hacia ese sector del inmueble.

Ahí vio a un delincuente tratando de ingresar. Pero el ladrón no tuvo tiempo de hacer nada, porque, en eso, llegó el padre de María. El hombre de  64 años forcejeó con el malviviente. En el medio de los tirones y la lucha sin freno, el denunciante le sacó la remera y la campera. El delincuente no opuso más resistencia, desistió de su idea del robo y escapó hacia el este, por calle Lisandro de la Torre. Detrás de él salió María que, sin miedo a nada, lo persiguió hasta donde pudo para alcanzarlo.

 

 

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