A más de cuatro años de ser denunciado y tras algunas semanas de debate oral, el mediodía de este miércoles, un tribunal de Villa Mercedes declaró culpable a un hombre, de apellido Domínguez, por un hecho que seguramente dejó una división en su familia y una huella indeleble en su víctima: abusar de una prima en un cumpleaños, repleto de familiares y amigos.
No obstante, aunque fue condenado, no pasará ni un día tras las rejas, porque la pena de tan solo 10 meses de prisión es tan baja que el cumplimiento de la misma en el penal queda suspendida y podrá sobrellevarla en libertad; siempre y cuando se comporte y no vuelva a cometer otro delito, estableció la magistrada.
La jueza Sandra Ehrlich lo halló culpable de “abuso sexual simple”. Durante el juicio, el fiscal Ernesto Lutens repasó que, según las pruebas recolectadas durante la investigación, todo sucedió en abril de 2022, en una reunión familiar. Dijo que Domínguez se sentó junto a la damnificada y, en eso que la tenía a su lado, tocó sus partes íntimas. La mujer lo denunció dos meses más tarde, recordó.
Los abogados defensores Gonzalo Estrada y Valentín Rivadera afirmaron ya, desde el inicio del debate, que la causa no tenía razón de ser puesto que carecía de «relevancia jurídica» y no existían fundamentos que configuraran una acusación y, ni que se diga, una sentencia.
Por eso, Estrada apeló al pedido de que aplicar la teoría de “la insubsistencia de la acción penal”, que significaría la extinción del caso por dilaciones indebidas y/o falta de celeridad procesal. Pero esa solicitud no prosperó.
