Para uno de los abogados de la bodega que denunció a Diego Alfredo Del Trecco, por el pago con cheques sin fondos de $275 millones en vinos, tal estafa no nació de una oportunidad que el imputado vio y tomó, sino que se trató de un plan. Un evento orquestado que, con mucha paciencia y persistencia, el hombre habría amasado durante cuatro años hasta que llegó el momento y ese momento arribó en octubre de 2025, cuando la confianza, algo que no tiene precio, ya estaba creada y consolidada. Pero Del Trecco sí le habría puesto un precio, uno de nueve cifras.
El hombre fue imputado por estafa por la fiscalía de instrucción 5 de Villa Mercedes el lunes. Y todo parece indicar que la causa penal en su contra seguirá la ruta que culminará en un juicio, pues hasta hoy sus defensores no se han contactado con los representantes de la bodega mendocina para ver la posibilidad de llegar a una conciliación, que implique ya sea devolver la mercadería o efectuar el pago de tamaña compra. Lo único a lo que se han limitado Gustavo Ávila y Cesar Bertrés, los abogados de Del Trecco, es a requerirle a la Justicia que dicha causa no sea tratada en el fuero penal sino en el civil.
Para Agustín Pelanda, uno de los asesores legales de la bodega damnificada, en cambio, no hay dudas de que este caso ya es dirimido en el área judicial que corresponde. Pues, según le explicó en exclusiva a FM Latina, al menos desde la querella, no descartan la posibilidad de que existan otros involucrados y, si eso es así, la imputación por estafa podría mutar a un delito todavía más gravoso. Tal presunción viene del hecho de que al tratarse de cuatro camiones repletos de vinos es muy posible que esa mercadería aún exista, sea comercializada o esté en manos de alguien que “la esconda y la venda a precios muy por debajo de su valor”.
Pelanda contó que el acusado era cliente de la bodega desde el 2021. En los cuatro años de relación comercial que mantuvo con la firma de Mendoza realizó varias compras por pequeñas cantidades de bebidas alcohólicas. Aunque ni por asomo las operaciones que efectuó se asimilaron a la millonaria suma ahora en puja, todas esas transacciones chicas sirvieron para que los encargados de la bodega se ganaran su confianza y lo consideraran un cliente decente y de fiar.
Por eso en octubre de 2025 cuando el hombre de Villa Mercedes les propuso comprar alrededor de $275 millones en vinos y abonar todo con cheques, la empresa no puso en duda su credibilidad y aceptó hacer el negocio. “Hizo la megacompra porque le otorgaron el crédito de pagar con cheques y todos después vinieron sin fondos”, contó el letrado. El imputado les entregó varios cheques electrónicos, fechados con distintos días de cobro. Cuando la compañía denunciante intentó cambiarlos uno a uno empezaron a rebotar.
De buenas a primeras, las autoridades de la bodega no denunciaron a Del Trecco, sino que se comunicaron con él y le ofrecieron más de una alternativa para resolver ese problema, dijo Pelanda. Desde la devolución de la mercadería hasta distintas formas de financiación. Pero la respuesta de parte del ahora imputado siempre fue o que ya no tenía los vinos o el clásico argentino: “No tengo plata”.
La bodega esperó un año y, hace un par de meses, hartos de tantas vueltass, decidió finalmente denunciarlo en la Unidad de Abordaje Fiscal.
