El Vaticano informó que el Tribunal Especial de Primera Instancia y el Tribunal de Apelación encontró culpable de abusos sexuales al sacerdote argentino Carlos Miguel Buela, luego de alcanzar la “certeza moral” de la responsabilidad que tuvo el fundador del Instituto del Verbo Encarnado (IVE). El hombre, uno de los curas más conocidos de Latinoamérica, había sido denunciado por abuso sexual por casi 20 seminaristas desde la década de 2000.
Mediante un comunicado de Vaticano News, anunciaron que los tribunales eclesiásticos declararon culpable a Buela, fallecido en Génova en 2023, por múltiples delitos que infringen el canon 1395 § 2 del Código de Derecho Canónico, los que hacen referencia a los delitos contra la moral sexual.
El comunicado fue firmado por la hermana Simona Brambilla, prefecta del Dicasterio para los Institutos de Vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apostólica, y por monseñor José Antonio Satué Huerto, obispo de Teruel y Albarracín, y por la hermana Clara Echarte. “Esta aclaración tiene por objeto contribuir al restablecimiento de la verdad, como un acto de justicia hacia quienes han sufrido daños a causa de la conducta del padre Carlos Miguel Buela, así como a la necesaria información de los miembros de ambos Institutos y al proceso de reinterpretación del carisma y revisión, renovación y purificación de la espiritualidad, la formación y el apostolado propios de cada Instituto, distinguiendo entre el don del Espíritu concedido para la edificación de la Iglesia y las limitaciones o la conducta personal del Fundador”, manifestaron.
Buela creo el Instituto del Verbo Encarnado (IVE) en 1984. En la actualidad, dicha congregación religiosa católica, está presente en numerosos países de los cinco continentes.
En 2010 surgieron denuncias de que su fundador incurrió en conductas inapropiadas contra jóvenes miembros del IVE, tales como abuso sexual, abuso de poder y abuso de conciencia.
La Santa Sede revisó la investigación y suspendió al sacerdote. Él negó todas las acusaciones y presentó un documento de defensa de 119 páginas, alegando que la Conferencia Episcopal Argentina conspiraba en su contra para desestabilizar al IVE.
Pero la investigación de la Santa Sede siguió t concluyó que las afirmaciones de Buela sobre un complot no eran creíbles, y que las acusaciones de abuso, en cambio, sí eran verosímiles.
