El ciudadano venezolano sobre el que pesaba un pedido de captura internacional, por el reciente secuestro de 52 kilos de MDMA, fue detenido en Bolivia y entregado a las autoridades argentinas en la frontera entre Salvador Mazza y Yacuiba. El cargamento de droga en cuestión, en estado de máxima pureza, es considerado el mayor decomiso de esa clase de estupefaciente registrado en Argentina. La sustancia llegó desde Europa, oculta en una camioneta transportada en un buque, y fue descubierta en la zona franca de Zárate, provincia de Buenos Aires.
La investigación había comenzado en marzo con datos que llegaron desde la Drug Enforcement Administration (DEA) de Estados Unidos. Las averiguaciones de la Justicia y la Policía Federal (PFA) desembocaron hace días en un importante operativo contra una organización dedicada al tráfico internacional de drogas. En ese procedimiento, efectivos de la División Operaciones Federales de la PFA lograron secuestrar 52 kilos de MDMA, que habría sido enviada desde Bélgica con destino a la Argentina.
Para avanzar sobre la banda, los investigadores emplearon técnicas especiales y un agente encubierto. Con esa táctica, coordinaron la entrega de una camioneta y el pago de adelantos vinculados a la operación. Todo terminó con tres detenidos: un ciudadano mexicano, uno venezolano y un argentino.

El sospechoso venezolano, ahora trasladado a suelo argentino, habría intentado acceder a un taller ubicado en la calle Iberá al 5900, en la Ciudad de Buenos Aires, donde iban a desarmar el vehículo utilizado para transportar la droga y extraer los paquetes con MDMA.
Los investigadores también reunieron elementos que lo situarían en la zona del Puerto de Zárate, donde habría realizado tareas de monitoreo vinculadas con la entrega que posteriormente fue frustrada.
Tras emitir el pedido de captura internacional, Interpol comunicó a las autoridades argentinas que el hombre había sido detenido en Santa Cruz de la Sierra, Bolivia. Según trascendió, el ciudadano venezolano había ingresado, de manera ilegal, a ese país y fue expulsado después de los procedimientos correspondientes.
Una comisión policial boliviana lo trasladó hasta el paso fronterizo Salvador Mazza-Yacuiba. Allí fue entregado a efectivos de la División Antidrogas Nueva Orán, dependiente de la Superintendencia de Investigaciones contra el Narcotráfico, con apoyo de la División Unidad Operativa Federal (DUOF) Salvador Mazza.
