Previo a que el juez de Garantías 4 de Villa Mercedes, Santiago Ortiz, hiciera lugar a las imputaciones contra Christian Becher por el presunto vaciamiento al Complejo Molino Fénix y le dictara la prisión preventiva por dos meses, el conocido comerciante jugó su última carta. Le pidió al magistrado que, en el caso de no contemplar otra alternativa que la privación de la libertad para él, le concediera al menos la posibilidad de llevar adelante el encierro bajo la modalidad domiciliaria, en la vivienda de su madre.
Argumentó que necesita estar cerca de uno de sus hijos porque atraviesa un problema de salud y requiere de su atención y cuidado especial. Su solicitud, de todos modos, no surtió efecto en el juez. Y, como si eso fuera poco, la lista de detenidos por la megacausa de corrupción podría alargarse todavía más, pues este martes el fiscal instructor José Olguín requirió también la prisión preventiva para el único de los acusados, junto al diputado Joaquín Beltrán, que no fue enviado al penal el pasado 24 de agosto: Diego Torres, uno de los tantos exfuncionarios que formaba parte de la administración del Molino Fénix en el último gobierno de Alberto Rodríguez Saá.
El representante del Ministerio Público Fiscal (MPF) hizo ese último pedido, pero su señoría decidió que tal planteo sea tratado en otra audiencia. Fijó fecha para mañana (miércoles), a partir de las 9:30, luego de que el defensor de Torres argumentara que fueron notificados de la audiencia de este martes en el transcurso de la mañana y así, sin tiempo para revisar la nueva evidencia incorporada al expediente, queda en un “estado de indefensión para enfrentar el pedido de Fiscalía”.
Olguín ya había solicitado la privación de la libertad de Torres hace casi un mes cuando trasladaron al Servicio Penitenciario de San Luis a los otros acusados que tiene la causa; a saber, la exdiputada Anabela Lucero y los exfuncionarios albertistas Exequiel Scarel y Enzo Lucero. El fiscal retomó tal requerimiento y lo fundamentó en algunos cambios que surgieron en la investigación y “la gravedad de la situación actual, atento a las nuevas evidencias”.
“Siempre estuve a disposición de la Justicia”
Al conocer el pedido de prisión preventiva por cuatro meses hecho por la fiscalía, Becher tomó la palabra y aseveró que no podía estar alejado de su familia en este momento, atento a que uno de sus hijos sufre un problema de salud que demanda de sus cuidados. De igual manera, aseguró que libre él no constituiría un peligro para lo que falta de las averiguaciones, pues jamás escondió ni trató de evadir el accionar judicial, sino que estuvo ajustado a derecho. “Siempre estuve a disposición de la Justicia”, enfatizó.
Su abogado, Pascual Celdrán, sugirió medidas menos severas para su cliente y cuya aplicación también garantizaría la continuidad del proceso penal sin problemas, señaló. Le propuso al juez de Garantías que considerara, entre otras posibilidades, la prohibición de acercamiento hacia otros imputados, testigos y partes interesadas en la causa, la prohibición de la provincia y del país y no de hacer declaraciones ante los medios de comunicación.
Asimismo, el defensor intercedió para que, si el encierro preventivo resultase inevitable que sea en forma domiciliaria, en la vivienda de la madre de Becher, en vista de “las situaciones familiares y de salud invocadas” que mencionaron antes.
Esos últimos argumentos tampoco hicieron mella en su señoría.
