La mañana de este martes Christian Domingo Hedel Becher, el empresario imputado por presuntamente ser parte de la asociación ilícita que robó unos $900 millones con el Molino Fénix, durante el gobierno de Alberto Rodríguez Saá, solicitó a través de su abogado ser liberado del Servicio Penitenciario de San Luis.
Expuso varios argumentos para continuar el proceso penal como un ciudadano libre. Desde el hecho de que no tendría la intención de obstaculizar la investigación, ni mucho menos darse a la fuga, hasta apelar al delicado estado de salud de su hijo menor, quien necesitaría tenerlo cerca y no lejos, apartado en el penal.
Antes de que el día llegue a su fin, el Tribunal de Impugnación de Villa Mercedes ante el cual intercedió la defensa de Becher, para dar vuelta el fallo del juez Santiago Ortiz que dispuso 60 días de prisión preventiva, dio a conocer su resolución. Y la historia no cambia para el empresario: continuará donde está hasta cumplir los dos meses de encarcelamiento.
Para empezar, los magistrados Hernán Herrera, Cintia Martín y Marcelo Bustamente Marone coincidieron con los fiscales José Olguín y Marcelo Palacio Fernández en que existen las pruebas suficientes, al menos hasta este estadio, para imputar a Becher como partícipe necesario de “asociación ilícita” y “fraude en perjuicio de la administración pública”.
Las objeciones para dirimir si la tipicidad de la figura penal y la valoración de la evidencia son las correctas o no son “cuestiones propias de discusión sustancial que deberán ventilarse en la oportunidad procesal del
debate oral”, sostuvo el tribunal en su fallo.
Tuvieron en cuenta, además, que las medidas alternativas propuestas por Celdrán, de liberar a su cliente bajo la prohibición de salir del país y de no mantener ningún tipo de contacto con testigos de la causa, resultan insuficientes y poco idóneas para garantizar la continuidad sin problemas del proceso judicial.
Respecto a la posibilidad de la prisión domiciliaria aclararon que su tratamiento corresponde al juez de Garantías competente y no a ese tribunal. Se abstuvieron, entonces, de pronunciarse sobre esa petición.
No obstante, en su veredicto, no hicieron oídos sordos a “la situación de salud” que atraviesa uno de los hijos de Becher. “En atención al interés humanitario de su hijo menor —en sintonía con lo dispuesto respecto a los coimputados Exequiel Scarell y Erica Anabela Lucero— y sin perjuicio de lo que oportunamente resuelva el Juez de Garantías, arbitre un régimen de contacto y visitas adaptado a las necesidades especiales del niño, garantizando la preservación del vínculo familiar”.
