Resolverán si procesan a los 11 sospechosos por el accidente en el que murió el capitán Testa La Rosa

Resolverán si procesan a los 11 sospechosos por el accidente en el que murió el capitán Testa La Rosa

Todas las personas citadas a audiencia indagatoria para dar explicaciones sobre la tragedia aérea en la que falleció el capitán Mauro “Dogo” Testa La Rosa, en la V Brigada Aérea, ya comparecieron ante la Justicia Federal de Villa Mercedes. Apenas uno de los 11 sospechosos declaró, el resto se amparó en su derecho de abstenerse y decidió no hablar, ni responder las preguntas que la fiscalía quisiera hacerle. Ahora el juez federal Juan Carlos Nacul deberá evaluar, de acuerdo con los elementos probatorios presentados al momento y los que faltan, si procesa a los sospechosos por llevar adelante alguna acción o inacción que haya desencadenado la caída de la avioneta que manejaba el piloto.

Aunque no trascendieron las identidades de los indagados, antes de que iniciaran las audiencias, Bautista Rivadera, el abogado de la familia del capitán fallecido, había comentado que todos se desempeñan en la V Brigada Aérea de Villa Reynolds. Desde la Justicia Federal tampoco permitieron que se filtre lo que sucedió en las audiencias, ni mucho menos lo que declaró la única persona que decidió hablar. No obstante, el representante de Testa La Rosa consideró que no dijo nada relevante o revelador a la causa.

El juez federal no cuenta con un tiempo estipulado en el que deba resolver. En vista de que ninguno de los presuntos involucrados está detenido, no corre el plazo de 10 días para tomar una decisión sobre su futuro procesal.

Las averiguaciones no apuntan contra ellos por la comisión de un delito en particular, sino por varios, con distintos grados de gravedad, desde “encubrimiento” y “falsificación y destrucción de documentación pública” hasta “homicidio culposo”.

El 15 de julio de 2024 el capitán de 33 años había hecho pruebas aéreas durante toda la tarde. Ese día, alrededor de las 19, a poco de despegar, la máquina le manifestó algo que no le permitía seguir: una posibilidad es que haya perdido potencia. Cuando un avión del modelo A4 AR pierde potencia, el motor se paraliza y la única opción posible para quien lo conduce es la eyección, explicó un piloto.

Pero así tal cual estaba posicionada la aeronave no era posible ejecutar de manera segura la eyección, pues se hallaba a muy poca distancia del suelo a causa de que había perdido el tubo de escape, señaló el letrada. Por eso Testa La Rosa “lleva adelante una maniobra a los fines de que el avión, que había perdido el empuje, generara una mayor altura”, relató.

Seguidamente, se eyectó y el paracaídas se abrió. Pero nada salió bien. “El avión, cuando se precipita, estaba lleno de combustible y eso provocó una gran explosión, con una gran radiación y calor que alcanzó al piloto”, reconstruyó. El fuego desintegró el paracaídas, expuso a un altísimo calor al capitán y lo hizo caer a unos 50 metros del suelo.

La aeronave se vino abajo y se estrelló contra los pastizales del predio de la V Brigada Aérea, cerca de la pista. Tres dotaciones de bomberos voluntarios «El Fortín» trabajaron durante horas para extinguir las llamas.

 

 

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