En una nueva entrega de mercadería, comprada con el dinero secuestrado en numerosos allanamientos por causas de estupefacientes, que el juzgado y la fiscalía federal de Villa Mercedes hicieron para otra institución de bien público de la ciudad, el juez federal Juan Carlos Nacul aprovechó la oportunidad y, en diálogo con la prensa, aclaró que ya no hay rienda suelta para los chicos que se vinculan y participan activamente del mundo del narcomenudeo y mucho menos hay contemplación que valga para los adultos que se aprovechan de ellos para usarlos como “soldaditos” y delivery de drogas.
No obstante, aclaró que, aunque el nuevo Código Penal Juvenil penaliza a las personas desde los 14 años, eso no quiere decir que la intención de su juzgado será hacer que todos terminen tras las rejas, sino en lo posible aplicar otro tipo de medidas más morigeradas, de tintes más reparadores, educativos y que se harán extensivos también, de alguna manera, a los padres y/o tutores de los adolescentes.
Por el contrario y respecto a los delincuentes que se mueven en el negocio de la cocaína, la marihuana y demás sustancias, valiéndose de los más chicos, recalcó que para ellos no habrá “pero” que valga y será “implacable” a la hora de dictar sentencias.
El magistrado recordó que el nuevo régimen está vigente desde el 5 de septiembre. No obstante, eso no significará, al menos del lado de su juzgado, una “prisionalización” segura de los adolescentes, sino más bien destinarlos a institutos de menores que nada tienen que ver con el sistema carcelario. “Vamos a comenzar con medidas morigeradas, cumplimiento de tareas comunitarias, pulseras electrónicas, entregas a los padres y reparación de perjuicios”, mencionó.
A los criminales mayores de edad, que lucran con los chicos, en tanto les remarcó que la pena se agrava para ellos de “un tercio a la mitad”. “Así que, señores narcos, están advertidos…”, expresó con su particular tono Nacul y les subrayó: “En este juzgado ya saben que no hay diferencias para nadie”.
