Un pedido de un nieto de un veterano de Malvinas revolucionó las redes luego de ver el bordado que creó Betania. A raíz del tuit, hasta el día de hoy le siguen pidiendo esa insignia en diferentes tipos de telas, incluido el mismísimo Trueno, que la lució en el Lollapalooza. Historia de una costurera que volvió al oficio después de quedarse sin trabajo en pandemia y hoy, con su labor, mantiene viva la memoria.
Betania, de chica, no tenía muy definida una profesión y cree que tiene directa relación con los astros, que, como acuariana, la llevan a incursionar en más de una actividad. Hoy su historia se volvió viral porque, como costurera –hace casi 6 años que hace bordados en guardapolvo-, bordó, a pedido de un niño, las Islas Malvinas en el uniforme de un alumno. El tuit, con más de 63 mil me gusta, generó una catarata de nuevos pedidos y el orgullo argentino, otra vez, volvió a ser noticia.
Un niño pidio que le borde las malvinas en su guardapolvo pprque su abuelo es excombatiente de malvinas ??
No se me ocurre una manera mas orgullosa de empezar la escuela que asi
Por mi parte ame hacer este pedido y como quedó ? pic.twitter.com/7nacQvU36v— laβetudelapipol ??⭐⭐⭐ (@labetudelapipol) February 26, 2023
Con el paso del tiempo, el linaje pareció tirar en su vida y los primeros recuerdos, relacionados a su profesión, los encuentra en su adolescencia, cuando recuerda a sus abuelas: “Una tejía, la otra cosía; las perdí a las dos cuando tenía 14 años, con un mes de diferencia cada una, fue lo más duro para mi”, recuerda. Más allá de que vivan en su memoria, terminó heredando sus pasiones por la costura y el bordado, actividades que hoy habitan en su piel: “Tengo tatuajes de ovillitos de lana, máquinas de coser y hasta una aguja, todo por mis abuelas; fue mi forma de conectarme con ellas”, detalla.
Una máquina de coser Singer a pedal vieja gestó su pasión, pero fue parir lo que realmente la hizo darse a luz a sí misma: “Cuando nació mi hijo más chico hace 10 años fue como un click, algo que me llevó a empezar a estudiar para modista, a interiorizarme e ir buscando dentro del oficio mi lugarcito, mi canal”, explica. Actualmente vende máscaras bordadas para niños, generando la unión perfecta entre el sueño de su vida: haber sido madre y su “herencia” familiar.
Tuvo que llegar la pandemia y quedarse sin trabajo para que vuelva exclusivamente a su primer amor: bordar y coser, algo que notaba que faltaba en el barrio: “Es lo que me permite vivir hoy en día. A mí me mantuvo con esperanza: empezó siendo un hobbie, me fui equipando, estudiando, comprando las máquinas y en la crisis que me quedé sin trabajo esto me sacó adelante”, cuenta.
De un tuit viral a Trueno
Su momento viral surgió cuando, después de perfeccionarse como costurera, publicó en redes, aprovechando el período escolar, su oficio: “Manejo otros horarios que no manejan las mercerías. A la mercería le tenés que pedir con una semana de anticipación, en un horario que esté abierta, yo como trabajo en mi casa tengo la posibilidad de adaptarme más a la persona que trabaja, a la madre que por ahí llega tarde, a la que quizá puede comprar el delantal un sábado y las clases empiezan un lunes, el colegio te lo está pidiendo y ya no te toman el pedido y yo lo hago en el momento”, expresa.
Entre esas publicaciones y que el barrio ya la conoce, la van recomendando de boca en boca. Hasta hay colegios que dan su contacto directamente para que borde el nombre del uniforme. En una de esas, llegó la mamá de Agustín que le preguntó por Facebook si podía bordarle las Malvinas en chiquito en un guardapolvo.

Cuando terminó y vio lo que había quedado se dijo: “Esto es un mil, esto es una bomba, tengo que poder subirlo porque va a explotar todo”. Además de modista, estudia marketing digital para poder vender a través de las redes sociales, por lo que le presta mucha atención a las cuestiones de venta online. “Cuando viene la mamá a retirarlo le digo: ‘Mirá, yo lo voy a subir, le saqué una foto pero esto seguramente se haga viral porque la verdad es que quedó muy lindo y las Malvinas es algo que le llega a todo el mundo. ¿No me querés pasar una foto del nene con el delantal puesto? Porque si se hace viral, que se viralice él’”, rememora.
Fuente: El Destape.
