Para el ladrón que cada tanto lograba ingresar al predio de una empresa de telecomunicaciones, ubicada casi a las afueras de Villa Mercedes, se había vuelto una costumbre sustraer los cables de ese lugar. Para los encargados de esa compañía también se había vuelto un hábito denunciar cada uno de esos robos sin que cayera su responsable. Así fue hasta el domingo, cuando los policías de Comando Radioeléctrico detuvieron al presunto autor de todo ese combo de hurtos. Lo atraparon con el botín en mano y también descubrieron cómo había logrado entrar al sitio para perpetuar su última sustracción: un boquete en una medianera.
El domingo, a la tarde, alguien llamó al 911 y avisó que una vez más un delincuente había robado cables del predio de una empresa de telecomunicaciones, situada en Guayaquil y Colectora Sur.
Cuando los patrulleros llegaron, el ladrón se jugó su última carta y trató de escapar escalando una pared medianera, precisaron los voceros de Relaciones Policiales.
A partir de ese momento, comenzó una pequeña persecución que terminó con la detención e identificación del delincuente. Tras la requisa, en la que le secuestraron algunas prendas de vestir, el sospechoso de 31 años fue trasladado a la Comisaría Seccional 40°.
Aunque la calificación puede variar después, en principio, quedó a disposición de la Fiscalía de Instrucción 1 por dos “robos simple” y un “robo agravado por escalamiento en grado de tentativa”.
