El presidente Javier Milei volvió a dar una entrevista a uno de los canales de televisión en los que se siente más cómodo y lanzó una afirmación por la que ya un legislador le solicitó pruebas urgentes. Además de negar los cuestionamientos por el alza de la pobreza y defender el rumbo de su modelo económico por el que a los argentinos “nos salen dólares de las orejas”, aseguró que en lo que va del 2026 y el año pasado ya deportaron “30.000 terroristas que venían a dinamitar el modelo”. Un argumentó que, por el momento, no halló respaldo documental o de cualquier otro tipo.
“Los datos de pobreza son una foto vieja. Ya expliqué que los cuarenta proyectos que hubo en el Congreso tratando de derrumbar el equilibrio fiscal; los siete intentos de juicio político, que fueron intentos de golpe de Estado; y los veinte mil terroristas que echamos este año, sumado a los diez mil del año pasado, son todas cosas que tienen su consecuencia”, argumentó para deslindarse de su responsabilidad en el incremento del número de personas pobres.
Según su palabra, los 30.000 terroristas son “gente que viene de otros países y se infiltra para tratar de dinamitar el modelo argentino”. “Eso tiene consecuencia, no es gratis. No se puede creer que sea neutral. Eso derivó en un frenazo que tuvo la economía en el segundo semestre y eso después tiene un rezago”, dijo en una entrevista que le concedió a Luis Majul.
Aseveró también en que el consumo está en niveles récord, pero aclaró que cambió la manera en que compran los argentinos. “El consumo está en máximo histórico, lo que está cambiando es la modalidad de consumo”, dijo y dio como ejemplo el crecimiento del comercio electrónico.
Además, le restó peso a la suba de la desocupación y señaló que el 7,9 % registrado se ubica por debajo del promedio histórico de la Argentina. E insistió en que en su gestión se crearon más de 500.000 puestos de trabajo y que, si descuentan la reducción del empleo público, la generación de puestos en el sector privado alcanza los 600.000.
