Luna Agüero está en el Servicio Penitenciario de San Luis desde hace poco más de tres semanas. Pero sigue, mediante la intercepción de su abogado, Diego González, revertir su presente y recuperar cuanto antes la libertad. Esta semana el defensor le solicitó a un Tribunal de Impugnación de Villa Mercedes directamente que retire las imputaciones en su contra y le devuelvan su libertad. Se escudó en el argumento de que, como defensa, tienen una teoría distinta a la de la fiscalía porque el hecho de que su clienta haya estado en el lugar y en el momento que ocurrió el incendio, que se cobró la vida del joven, no es suficiente para sostener que ella lo provocó todo. La fiscal instructora 5, Gisela Milstein, lo contrarrestó. Dio a conocer que tres personas declararon que, en medio del agónico dolor, la víctima les contó que la acusada deliberadamente lo roció con nafta y le prendió fuego.
La funcionaria del Ministerio Público Fiscal le detalló al tribunal, compuesto por los jueces Marcelo Bustamante Marone, María Monserrath Bocca y Hernán Herrera, que la noche del 30 de julio la acusada se presentó en la vivienda donde sabía que se encontraba su expareja y padre de sus hijos. Repasó que se dirigió al dormitorio principal, donde estaba Britos y la dueña de casa, y le echó combustible a él. También roció un colchón y, sin dar tiempo a nada más, prendió un encendedor, afirmó.
El fuego se apoderó y envolvió casi por completo el cuerpo de la víctima de 22 años. En medio de la desesperación y el dolor inimaginable de arder en carne viva, Britos tomó su bicicleta, salió del domicilio y trató de huir en busca de ayuda. Pero no consiguió recorrer más que un par de metros y se desplomó en el frente de una vivienda contigua. Las personas que viven allí lo auxiliaron de inmediato y lo trasladaron al centro médico más cercano.
González, en cambio, recordó que su defendida nunca negó haber estado en el lugar y momento que se desencadenó el incendio, pero siempre sostuvo que no sabe cómo nacieron las llamas. Mencionó que ella no tuvo manera de ver qué causó el siniestro porque en ese instante forcejeaba con Britos.
Cuando la imputada declaró ante la jueza de Garantías, Natalia Pereyra Cardini, aseguró que había ido hasta ese inmueble de la manzana 7258, del barrio La Ribera, porque esperaba sorprender al padre de sus hijos con otra mujer. Dijo que cuando llegó, le abrieron la puerta y, de inmediato, se desató una pelea con insultos, empujones y golpes. A mitad de esa discusión, Agüero le confesó al joven que supo que estaba allí porque había logrado hackearle el whatsapp.
Después no supo decir por qué, pero de pronto el lugar se prendió fuego. Aclaró que no pudo ver qué y cómo se iniciaron las llamas, pero remarcó que ella no fue su causante. Las llamas quemaron al padre de su hijo, un dormitorio y el resto de la casa, en ese orden.
El Tribunal de Impugnación dará a conocer, a más tardar, en un par de semanas, si decide retirar los cargos y libera a la mujer de 20 años, tal cual solicitó su abogado, o si le confirma las imputaciones y la prisión preventiva.
