Para la Policía, el violento asalto en las Quintas de la Betbeder no fue al voleo

Para la Policía, el violento asalto en las Quintas de la Betbeder no fue al voleo

Las averiguaciones para dar con los delincuentes que la noche del miércoles asaltaron a un padre y a su hijo en su casa, de las Quintas de la Betbeder en Villa Mercedes, continúan. Aunque una fuente señaló que los policías siguen “líneas investigativas en desarrollo”, todos los caminos llevarían a Roma. Es decir, a la hipótesis única de que los ladrones no atacaron a Roberto y a su hijo al azar, sino que los eligieron como víctimas y planearon el asalto porque manejaban el dato de que en su domicilio guardaban dinero en efectivo y mucho.

Pese a estar afectados a la mudanza hacia las nuevas instalaciones del Parque Costanera, el personal de la Comisaría 8° no abandona la búsqueda de los asaltantes. Las tareas las concentraron, en principio, en el relevo de los videos de las cámaras de seguridad privadas que hay en la zona donde fue el robo, es decir, en la esquina de calles R.D. Rodo y Rivadavia y sus inmediaciones.

La teoría de que los delincuentes llegaron hasta ahí con la idea de que sus moradores tenían efectivo se sustenta en el crudo relato del dueño de casa. Roberto había contado que los golpearon a él y a su hijo, los tiraron al suelo, les ataron las manos y los pies con toda clase de cables y, a punta de arma de fuego, insistían a cada momento en que les refirieran dónde tenían la plata. “En un momento, uno de ellos llevó a mi hijo arrastrándolo a la habitación y le aseguraban que si no decía dónde estaba el dinero iban a quemar a uno de los dos”, narró.

Los asaltantes, que tapaban sus rostros con “cuellitos” polares, les dieron a entender que, de alguna manera, estaban al tanto de que Roberto contaba con una gran suma de dinero. “Nos decían que le teníamos que dar la plata porque ellos tenían todos los datos”, señaló.

El hombre narró que hacía un tiempo él, en efecto, había cobrado cierta cantidad de dinero, pero que decidió invertirlo comprando ese terreno en esa zona conocida como Quintas de la Betbeder. Además, aclaró que si tuviera en su haber mucha plata, como creían los delincuentes, no la mantendría en su domicilio, sino depositada en un banco.

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