Luego de 48 horas de intensa búsqueda, los investigadores dieron con Gonzalo Martín Súarez, de 33 años, el presunto automovilista que el domingo atropelló y abandonó a su suerte a Cristian Gil. La prueba que lo dejó al descubierto fue una captura de imagen que hizo uno de los radares de “fotomulta”, que implementó hace pocos meses la Municipalidad de Villa Mercedes. El aparato tomó una fotografía del Peugeot 2008, que desde el día del siniestro se había convertido en el auto más buscado de la ciudad, y, en cuestión de segundos, identificó la patente y todos los datos de domicilio de la persona a cuyo nombre figura el vehículo. Era cuestión de horas también para que la fiscalía de instrucción 1, a cargo de Maximiliano Bazla Cassina, expidiera el pedido de secuestro del coche y también la detención de su conductor.

Por eso, el mediodía de este martes, al no ver otra salida, el principal sospechoso de dejar en grave estado al motociclista de 22 años se presentó ante la Justicia y fue arrestado.
El aparato tomó la fotografía el lunes. Según le explicó a FM Latina Daniel Bravo, jefe del Programa Policía Municipal, un radar registró el paso de un Peugeot, de idénticas características a aquel que embistió a la víctima en Pueyrredón y Chacabuco. Como realiza en todos los casos, la máquina captó el número de patente, en este caso AH 506 QM. A partir de ese dato se desprendió el resto de la información.

Con ese descubrimiento el personal de la Policía Municipal se contactó de inmediato con la fiscalía. Y, después de varios trámites, la media mañana de este martes, la Justicia autorizó el allanamiento del domicilio donde, según el registro de la patente, estaría el Peugeot más buscado. Ese lugar era Potosí y Pueyrredón.
De acuerdo con lo que relató Martín Fea, uno de los abogados de Suárez, el sospechoso se comunicó con él alrededor de las 10. “Recibí una llamada de Gonzalo, me explicó lo que pasaba y yo le dije que se pusiera a disposición de la justicia”, contó el letrado ante los micrófonos de este medio y aclaró que, a partir de mañana (miércoles), su colega Gastón Yllera asumirá la defensa del joven.
La incautación del vehículo se llevó adelante en medio de un procedimiento policial, en el que algunos efectivos hicieron hasta lo imposible para impedir que los familiares de Gil y la prensa se aproximaran y tomaran imágenes del rodado, cuando era retirado del interior de un domicilio y registrado antes de ser llevado a la dependencia policial designada por la fiscalía.

