Varias veces un vecino de Villa Mercedes, de apellido Pitaro, había recibido amenazas de parte de la misma persona: un hombre que conocía desde hacía años. Le había lanzado tantas amenazas, que hasta hizo extensivas a su familia, establecieron los investigadores. De acuerdo con los testimonios y otros datos que recolectaron en las últimas horas, se dejó de palabras y la tarde de ayer (viernes) pasó a los hechos. Luego de interceptar a Pitaro en la calle, en un barrio de la zona noroeste de Villa Mercedes, sacó un arma de fuego y, sin titubeos, le disparó. La víctima alcanzó a huir y a esconderse en un domicilio. Eso no detuvo al atacante que, desde una abertura del inmueble, consiguió dispararle al otro hombre un par de veces más, directo al rostro. De milagro, no lo mató. La mañana de este sábado, a sabiendas que la Policía lo tenía identificado y lo buscaba, se entregó en una comisaría.
Se presentó espontáneamente en la Subcomisaría 24°, le confirmó una fuente en exclusivo a FM Latina. Desde temprano, con autorización de la fiscal instructora 5, Gisela Milstein, los policías habían comenzado a buscarlo con cuatro allanamientos que llevaban a cabo en diferentes puntos de la ciudad.
El ataque, que tuvo toda la intención de matar al joven de 29 años, ocurrió alrededor de las 15:30, indicó el informante. El agresor sacó un arma y abrió fuego en una vereda. “La víctima se metió rápidamente en un domicilio para resguardarse y el otro, por una ventana o puerta abierta, le disparó varias veces”, contó la fuente.
Más allá de que el principal sospechoso se entregara en la seccional policial de jurisdicción, los investigadores ya habían determinado su autoría a partir de “testimonios que permitieron reconstruir el hecho”. De acuerdo con los datos recabados, Pitaro y su agresor arrastraban, desde hacía años, problemas y ninguno para tomar a la ligera. “El detenido había amenazado con armas en reiteradas oportunidades a la víctima y su familia”, comentó.
“Lo hirió de gravedad en el rostro”, subrayó una fuente judicial. Debido a la seriedad de los balazos que sufrió tuvo que ser trasladado al Hospital Central “Ramón Carrillo” de San Luis, donde continúa internado.
